El revestimiento interno de la tapa del condensador de ácido de proceso húmedo se fabrica utilizando fluororesina modificada, resistente al ácido sulfúrico concentrado, como material base. Este material puede soportar temperaturas de hasta 150 °C y tiene una excelente resistencia al envejecimiento y propiedades antiperforación, lo que le permite resistir la corrosión del ácido sulfúrico concentrado y las condiciones de funcionamiento a largo plazo.
En la fase de procesamiento, se utiliza la tecnología de moldeo por pulverización rotacional, que garantiza que el revestimiento interior se moldea en una sola pieza; tras el moldeo, su superficie permanece lisa y uniforme, y el grosor de la capa alcanza sistemáticamente los 0,8 mm. El material tiene una adherencia excepcionalmente fuerte a la base de la tapa, lo que evita la delaminación durante el funcionamiento a largo plazo, garantizando así la estanqueidad y seguridad del equipo.