La tecnología de producción de ácido húmedo puede tratar compuestos que contienen azufre como H₂S, SO₂, CS₂ (disulfuro de carbono), COS y otros. Los gases que contienen azufre, tras su combustión y/o depuración, entran en el convertidor, donde el SO₂ se oxida para formar SO₃ en el convertidor bajo catálisis con catalizador de vanadio. A continuación, el gas de proceso que contiene SO₃ entra en un condensador ácido, donde se forma ácido sulfúrico concentrado líquido (H₂SO₄) con una fracción másica de al menos 98%. Tras la condensación, el gas de proceso se purga por la parte superior del condensador y el ácido sulfúrico concentrado resultante se enfría a 40°C y se transporta para su uso externo.
El sistema de este equipo tiene un alto nivel de aprovechamiento de la energía térmica. Se utiliza vapor de agua o sal fundida como medio de transferencia de calor para producir vapor de alta calidad que puede utilizarse para la generación de energía o la recuperación de calor. Si el gas del proceso de postcondensación tiene requisitos de emisión más estrictos, puede someterse a un tratamiento medioambiental profundo para conseguir emisiones ultrabajas.